2007 se despidió cinematográficamente como todos los años: presentando un balance donde se suman los grandes fiascos, la gente que cumplió, las sorpresas inesperadas y grandes cantidades de rutina, sobre todo procedente de Estados Unidos. Tal vez la nota más negativa la pusiese el cine español, pues ni sus más ardientes paladines pudieron defender el pobre nivel general de las películas patrias. La taquilla la salvaron en otoño los fenómenos de El orfanato y [REC], pero a nivel artístico se notó demasiado la ausencia de los grandes nombres, sin que como en otras ocasiones compensasen las óperas primas. Los que concurrieron, como Aranda y Medem demostraron no estar en su mejor momento. En cualquier caso, a juicio del Alcancero esto fue lo mejor de la cosecha del año recién finiquitado. Pero como todo bueno de película necesita su villano, sigue otro post con las peores películas de 2007. Y como siempre, desearles un 2008 donde las grandes películas se proyecten en sus vidas y en los cines (o en sus DVD).
ADIÓS, PEQUEÑA, ADIÓS
El pésimo actor Ben Affleck se pasó tras la cámara y nos cogió de sorpresa con esta crónica negra basada en una novela de Dennis Lehane (Mystic River). Como en los grandes clásicos, se mezclaba intriga, denuncia social, corrupción y una oscura mirada a la condición humana.
DEATH PROOF
Mientras su compañero en el proyecto Grindhouse la pifiaba con Planet Terror, Tarantino daba otra inclasificable obra maestra de su extraño talento. En ella era capaz de contar con morosidad dos veces la misma historia en un solo film con variantes cruciales. Y de unir, violencia, velocidad y erotismo dejando en pañales al Cronenberg de Crash.
DESEO, PELIGRO
Ang Lee alcanza definitivamente el camino de la grandeza con esta actualización de los grandes clásicos del melodramas históricos de los años 30. Sólo que donde había amor ahora hay sexo obsesivo, y donde había heroísmo ahora hay suciedad y el choque entre los ideales y su puesta en práctica.
EL ASESINATO DE JESSE JAMES POR EL COBARDE ROBERT FORD
A pesar de algún problema de ritmo, es una intensa película sobre los últimos meses del célebre forajido con turbiedades morales en su estudio del choque entre el mito y la realidad. Y de cómo ser una leyenda no está al alcance de cualquiera.
EL BUEN PASTOR
Tal vez disgustado de cómo va su carrera como actor, Robert De Niro rodó su segundo film que resultó ser una impresionante crónica de cómo el servir en los servicios secretos, lejos de ser heroico, puede ser el mejor camino para la vaciedad moral. Fría y deprimente como ella sola.
EL JEFE DE TODO ESTO
Lars Von Trier se tomo un respiro en su trilogía americana y filmó esta aparente comedia que como todo su cine operaba implacablemente en varios niveles: crítica al neocapitalismo salvaje y una magnífica reflexión sobre las representaciones y los roles que a veces nos vemos obligados a tomar.
EL LIBRO NEGRO
Harto ya de Hollywood, Paul Verhoeven volvió a su Holanda natal para rodar con libertad esta historia donde mezclaba desenfadadamente una narrativa de asumida serie B con una profunda y cruel reflexión sobre lo que significa sobrevivir en tiempos de canallas.
EL PARAÍSO DE HAFNER
Un excelente documental sobre la vejez de un miembro de las SS que vive en España. El film se beneficia de la tensión entre el personaje y un director que lo detesta y de no convertirse en un panfleto político, sino en una película sobre la decadencia y la inflexibilidad del fanatismo que resiste al tiempo.
LA SOLEDAD
La mejor película de este pobre año del cine español, que ha logrado colarse en los Goyas. Jaime Rosales demostró que Las horas del día no eran casualidad, diseccionando con su riguroso estilo objetivo a una serie de personajes que se mueven en su vida en la frialdad más absoluta aunque estén acompañados todo el rato.
LA VIDA DE LOS OTROS
Tal vez la película más justamente aclamada del año. Poco se puede añadir ya a lo dicho sobre esta magnífica historia de humanización de un agente de la Statsi y de lo que significa vivir bajo una dictadura.
RATATOUILLE
Brad Bird, director de Los increíbles, ofreció otra obra maestra de la animación con un nuevo y estimulante mensaje a favor de la diferencia con la insólita historia de una rata que es un genio de la cocina.
UN FUNERAL DE MUERTE
Aunque dirigida por el americano Frank Oz, esta película es una obra maestra del humor negro británico, con un guión excelentemente construido que nos lleva con inteligencia de sorpresa en sorpresa.
TRISTRAM SHANDY: A COCK AND BULL STORY
No se distribuyó mucho esta joya de Winterbottom en la que adaptaba el inadaptable libro de Laurence Sterne. ¿Solución?. Tirar por la calle de en medio y hacer una paródica película sobre el estrellato y el cine dentro del cine, entre otras sabrosas sugerencias.
ZODIAC
David Fincher dejo de juguetear, se centró como hace diez años con Seven y nos ofreció esta soberbia crónica sobre el nunca atrapado Asesino del Zodíaco. O de más bien, de cómo un criminal así puede afectar a los que lo persiguen y llevarlos a la paranoia.
Escrito por alcancero
Escrito por alcancero 
Escrito por alcancero 
Gus Van Sant ha sabido desconcertar. De ser uno de los popes del movimiento independiente americano se pasó al cine Mainstream de los grandes estudios incluyendo paseos por los Oscars. No tuvo que ser fácil. De rodar títulos como Drugstore Cowboy y Mi Idaho privado a filmar El indomable Will Hunting (que tuvo el daño colateral de hacer creerse al bueno de Robin Williams que podía ser un actor dramático. Aún está recuperándose) y Descubriendo a Forrester, va un mundo. Pero fue el disparate de revisar Psicosis lo que hizo temer que Van Sant se había perdido para siempre, aunque su periplo por los grandes estudios tuvo un momento interesante en Todo por un sueño. Pero hete aquí que el cineasta dio otro bandazo y volvió a sus orígenes pero de una forma más radical que antes. Magnífico para festivales y veneno para la taquilla. Sin embargo, Van Sant pudo ser el originador de convertir el movimiento indie en una plataforma para que jóvenes ambiciosos se diesen a conocer para poder pasarse con armas y bagajes a los grandes estudios.
Hay dos películas en Soy leyenda que se enfrentan y se anulan. La primera ocupa el tramo inicial de la cinta y va muy al respecto de las reflexiones filosóficas del autor de la novela original, Richard Matheson. Puede que alguno de ustedes haya fantaseado en que harían si se quedasen solos en su ciudad de residencia, pero la película les quita las ganas. Will Smith es un superviviente en Nueva York de una brutal pandemia vírica que ha exterminado a casi toda la humanidad. Puede ser el último hombre vivo del planeta, aunque tiene unos vecinos muy incómodos. Algunos de los infectados no murieron y se han convertido en una especie de vampiros que sólo salen de noche. Su caracterización es uno de los aspectos más discutibles de Soy leyenda, pues siguen la fastidiosa moda de nosferatús chillones que garantizan distorsiones en la banda de sonido.

